Los 25 millones de coches que hay en España están aparcados el 90 por ciento del tiempo. Rentabilizar esas horas muertas es lo que propone Amovens, una plataforma que facilita el alquiler entre particulares, con un seguro a todo riesgo y asistencia en carretera.  Ya suman 730.000 usuarios. 

“Gracias a la tecnología, el mundo puede ser un lugar mucho mejor”, dice Mario Carranza, CEO de Amovens, en una entrevista con Ideas para tu empresa. “Pasamos de un concepto de propiedad a un concepto de uso”, añade. ¿Tiene sentido que haya millones de coches estacionados en la calle o en el garaje desvalorizándose y sin aportar ningún valor al propietario. A esa pregunta da respuesta Amovens, a la que algunos han bautizado como “el BlaBlaCar español”. Gracias a esta aplicación que pone en contacto a propietarios y usuarios, hay más coches en movimiento y, como en toda empresa fundada en la idea de la economía colaborativa, todas las partes salen ganando.

Amovens ofrece tres líneas de producto, siempre con el coche como eje del negocio: una red social para compartir viaje, similar a BlaBlaCar, un servicio de renting para particulares (hasta ahora esta modalidad de propiedad se dirigía a empresas y autónomos) y el alquiler entre particulares. Las redes sociales, la aplicación (para iOs y Android) y la página web son las armas de Amovens, una “empresa social”, como la denomina Mario Carranza, un empresario jerezano de 29 años, formado en la Universidad de Berkeley (California) y uno de los fundadores en España de Cabify.

Amovens cobra un porcentaje por la operación de alquiler entre particulares. Éstos se ponen de acuerdo a través de la plataforma y fijan el precio y el lugar de recogida y entrega. Los alquileres pueden ser por horas y por días. Hay desde utilitarios a deportivos, descapotables y furgonetas. La operación está respaldada por un seguro a todo riesgo con la compañía Allianz e incluye asistencia en carretera. En el tiempo que llevan funcionando apenas han tenido incidencias. El índice de satisfacción, según Carranza, es del 4,5 sobre 5. Es de esas empresas colaborativas, como Airbnb o Uber, que generan una experiencia diferente y donde la recomendación entre usuarios es clave. Los particulares que más alquilan, de hecho, son los mejor puntuados.

Para Amovens, este es el futuro de los automóviles: tomarlo prestado para los momentos en que lo necesitas, no invertir en comprar un bien que enseguida pierde valor y que pasa el noventa por ciento de su vida útil guardado en un garaje o parado en la calle.

Sus grandes competidores son las empresas multinacionales de alquiler, pero Amovens asegura que este sistema es más barato, hay menos papeleo y te ahorras los típicos pagos extras de última hora cuando recoges el vehículo. Mario Carranza, de hecho, no tiene coche. Predica con el ejemplo. Desde que estudió en las mismas aulas que Eric Schmidt (Google) y Steven Wozniak (Apple), a un paso de Silicon Valley, practica la filosofía de ser rico en experiencias, no en propiedades.


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