El trabajo eventual, por proyectos, se presenta como forma imperante en la economía del futuro. Ese futuro está llegando y se llama Gig Economy. A pesar de lo aparentemente complicado del término, no es más que un ecosistema de trabajadores con múltiples habilidades que se comprometen con encargos puntuales. Todo ese talento que hay ahí fuera puede ser aprovechado. La cuestión es entender la revolución que se está empezando a dar y saber cómo subirse a la ola.

Nunca ha habido un mar tan repleto de peces. Así de sencillo. Hay mucho talento ahí fuera en forma de profesionales que se ofrecen y que las pequeñas y medianas empresas pueden aprovechar. ¿Para qué? Para los proyectos de una compañía que necesitan el refuerzo puntual. Esta cantidad de oferta cualificada está llevando a un cambio en el mercado laboral, en la que cada vez más los trabajadores no pertenecen a una empresa y realizar su cometido cobrando por proyectos concretos con diferentes compañías. Es el marco de la Gig Economy; o economía de pequeños encargos.

Incluso se ha hecho negocio de la propia organización de todo ese ecosistema. Hoy en día existen compañías que llevan el modelo casi a la máxima expresión. Algunos ejemplos son:

  • Uber y Cabify (transporte): ninguna de las dos no posee ni vehículos ni tiene a los conductores en plantilla. Simplemente ha desarrollado una aplicación que es punto de encuentro entre ambos.
  • Deliveroo (reparto de comida a domicilio): esta empresa no tiene a los repartidores en plantilla. Ellos se organizan desde la app y obtienen ingresos en función del número de repartos que hagan (además de propinas o consecución de nuevos repartidores).
  • Intermediarios entre empresas y autónomos: el nuevo modelo está provocando la aparición de intermediarios. Para hacernos una idea del potencial, nos vamos a Estados Unidos. OnboardIQ, (actualmente Fountain), es una compañía que en menos de dos años ha mediado unas 400.000 contrataciones. La empresa se vende ahora como una herramienta para ahorrar tiempo en toda esa gestión de los recursos humanos. Para ello ha lanzado recientemente una ronda de financiación mediante la cual pretende lanzarse a un mercado de 50.000 millones de dólares, el de la contratación de trabajadores por horas. En España encontramos ya plataformas como CornerJobFreelancer, Geniuzz o Infojobs Freelance.

Ventajas para las pymes

Para las pequeñas y medianas empresas, pescar en ese mar aporta muchos beneficios que de otra manera no se podrían tener o supondrían un mayor esfuerzo. Esta oportunidad supone diferentes ventajas:

  • Más conocimiento y experiencia. Un profesional experimentado es un tesoro porque suma talento a una tarea específica que se lleva a cabo en la empresa.
  • Ahorro de tiempo. Cuando contratamos a un freelance, externalizamos una tarea que, de manera contraria, deberíamos asumir con nuestros propios medios. Eso quita tiempo para otras cuestiones que no pueden dejar de ser atendidas.
  • Ahorro de costes. La empresa que realiza contrataciones puntuales puede reducir los gastos en personal al contratar los servicios de una persona para trabajos puntuales.

El ahorro de costes merece algo más de extensión para comprender todo lo que le rodea. Hay que tener en cuenta que estamos ante una relación mercantil y no laboral. El autónomo ofrece y vende un producto: un informe, un artículo para un blog, un estudio, una idea, etcétera. Es, por tanto, él quien se encarga de costearse sus seguros y cotizaciones sociales. La remuneración no obedece a una tabla salarial de un convenio y no existen indemnizaciones al terminar el trabajo.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que las empresas deben asumir el coste del IVA. Puede que alguna actividad esté exenta del pago de este impuesto, pero, desde luego la mayoría no lo están. También puede salir caro no elegir bien el profesional a contratar o no tener claro qué precio pagar por el trabajo desempeñado. Es bueno hacer números antes.

Desde luego, nunca se deben aprovechar esas ventajas en ahorro de costes para sustituir personal laboral por freelancers o profesionales autónomos. Estamos ante un caso de falsos autónomos y es claramente ilegal.

Gig Economy: ventajas para las pymes

Cómo manejar la Gig Economy

Gig Economy requiere concreción. Tareas concretas y tiempo establecido. Se debe tener claro que, si no tenemos las habilidades para completar ese trabajo, se pueden contratar. Internet nos ofrece una ventaja en este punto, pues cada vez son más los trabajos que se pueden desarrollar a distancia, sin necesidad de estar en el mismo espacio físico. Es otro de los puntos fuertes de este nuevo modelo.

Pero a veces encontrar a la persona ideal para un proyecto es complicado. Puesto que cometer un error a la hora de la elección es fácil, se debe andar con pies de plomo. Eso sí, habrá intermediarios que ayuden a encontrar a la persona adecuada para cada trabajo. En primer lugar se debe analizar la experiencia y los trabajos anteriores. También cabe la posibilidad de pedir una prueba antes de una posible contratación definitiva si fuera necesario.

La variedad es enorme como muestran los datos. La cuestión se ve clara en Estados Unidos, lugar en el que el modelo comienza a asentarse. Según indica el estudio de LinkedIn How the Freelance Generation is Redefining Professional Norms (‘Cómo la generación autónoma está redefiniendo las normas profesionales’, en español), se espera que los freelancers representen el 43% de la fuerza laboral en 2020. El ascenso es enorme ya que en 1989 estos representaban el 6%.

Que Gig Economy está para quedarse lo demuestran los datos. Según el citado estudio casi 7 de cada 10 de estos trabajadores autónomos están altamente satisfechos o simplemente satisfechos con su trabajo. Ellos deciden qué trabajo coger, lo que supone una motivación que se traducirá en mejores resultados para tu empresa.

Asimismo, asignar trabajos específicos a profesional con la experiencia exacta a nuestras necesidades alivia la carga de trabajo de la plantilla, lo cual es bueno porque con menor estrés a largo plazo se acaba rindiendo mejor.

En resumen, este modelo emergente nos trae talento para completar tareas puntuales, con menor coste, más flexibilidad, distinto manejo de presupuesto y más bienestar para la plantilla fija. Gig Economy es ya una cuestión muy a tener en cuenta.


Sobre el autor:

Daniel Hernández. Periodista especializado en asuntos de empresa y pymes


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